La danza de Shiva (el Dios hindú destructor o transformador de toda la creación) es un símbolo de la unidad y ritmo de la existencia. El proceso continuo de la creación y destrucción del mundo a través de una danza cósmica. Un científico puede señalar que todo ser está sujeto a un cambio, pues la energía se transforma; pero, desde el punto de vista filosófico-hindú, ese cambio cíclico (creación- transformación) es parte del juego de la divinidad más absoluta.

Así pues, una productora nacida en tiempos de guerra puede ser un acto de divinidad, sobre todo si echamos un vistazo a la cantidad de colegas de profesión que se ven obligados a dar carpetazo a sus propios negocios, a causa de la ausencia de canales de financiación que hagan viable su actividad.

Nosotros preferimos considerarlo un acto de fe en previsión del nuevo status quo por el que la industria cinematográfica pasará. Creemos que un modelo diferente está emergiendo y que esta nueva etapa nos obligará a suplir carencias con imaginación y creatividad para convertirlas en fuerzas de máxima expresión.

Contamos con la suficiente formación, experiencia y conocimiento para llevar a cabo exitosamente dicho proyecto, para detectar cuáles son los principales errores que llevan al fracaso a pequeñas productoras como la nuestra y cuáles son los mecanismos que hay que activar para evitar que eso ocurra.

Abaratando costes, apostando por el desarrollo y venta de un servicio integral directo para nuestros clientes y/o nuestro público, eliminando intermediarios que ralentizan o encarecen el proceso de producción y empezando a concebir producciones de carácter internacional desde fuera hacia adentro y no al contrario (aspecto último y fundamental que justifica la amortización de cualquier producto cinematográfico)

En un momento donde las limitaciones económicas radicalizan esta selección natural, es cuando el verdadero talento debe aclimatarse y encontrar nuevos canales de acceso y nuevos campos de expresión. Asociándonos, con iniciativas empresariales propias e innovaciones creativas que posibiliten que el cine y la cultura sigan siendo un ente activo que ayude a fortalecer un tejido (el español, en general, y el andaluz en particular) que necesita producciones de calidad realizadas desde la honestidad y la transparencia.

A partir de aquí se escribe nuestra historia:

La historia de BIG SHIVA.